
Oh, Jesús Rey y Señor de la Iglesia.
Tú, que has fundado la santa Iglesia católica para conservar íntegramente el patrimonio común de las verdades naturales y más aún, el precioso y sagrado tesoro de las verdades que Dios nos has dado a conocer por medio de la Revelación, enciende en la mente y el corazón de tu Pueblo, unido a Ti por medio del Evangelio, la Tradición, el Magisterio de acuerdo a la Verdad Revelada, los Sacramentos y a Pedro y sus apóstoles, concédeme la ayuda divina necesaria para firmemente renunciar al pecado, la santa voluntad para cumplir con tus mandamientos, el santo temor para vivir conforme a tus enseñanzas y, sobretodo, la gracia para Confiar en Tu Amor, Tu Poder y Tu Misericordia.
Creo firmemente en que Tu gobiernas la Iglesia, santa, católica y apostólica y que bajo la autoridad que posee el Papa como sucesor de Pedro, Tu Vicario en la Tierra, formamos el Pueblo santo de la Nueva y Eterna Alianza.
Por eso y para eso, te pido que ilumines nuestra inteligencia, fortalece nuestro espíritu como Tu Cuerpo Místico y cuida al Santo Padre, Tu Vicario y defiéndele de los ataques injustos , de las calumnias y de la maldad.
Concédeme y concédele, la gracia de amar, vivir y propagar Tus enseñanzas y concédele y asístele para que su predicación y dirección espiritual esté siempre sostenida en la justa razón, iluminadas por el Espíritu Santo y en armonía con el santo Evangelio, la Tradición y el Magisterio vivo y fecundo de la santa Iglesia católica.
Concede al santo Padre, como sucesor de Pedro, todos los dones que sean necesarios para que la Iglesia fiel a Cristo, sea en todo momento y en todo lugar un instrumento eficaz para la redención de las almas hasta la consumación de los siglos, en que gocemos de la liberación total y final con Tu segunda venida en Poder y Gloria. Amén.
EDUARDO A. QUIJANO RIVERA
26 DE JULIO DE 2023
