La ética no es un conjunto de normas ni reglas que prohiben conductas. Lamentablemente, muchas veces pensamos así porque leemos en muchos espacios como a los reglamentos se les pone el nombre de Código de Ética. Aunque, si existe una relación entre las reglas y normas que rigen el comportamiento y lo sancionan, la ética, no es asunto que va de reglas.
La ética va de carácter. El sustrato emocional, intelectual y espiritual de nuestra forma de ser.
La ética, algunos autores, lo definen como el “arte de obrar bien”. Ese “arte” es ético si sale del corazón, se realiza con autenticidad y sinceridad, siempre o casi siempre y a riesgo de ser perseguido por terceros o por la misma sociedad.
La ética es el ejercicio de nuestros dones de libertad y razón y sus consecuencias.
Cuando se ejercen de forma permanente y positiva conforme a los dictados de una conciencia recta y sana iluminada por las enseñanzas del Magisterio completo y perenne y el Catecismo de la Iglesia Católica logramos realizar una vida virtuosa.
LLevar a cabo una vida virtuosa en Cristo, por Cristo y para Cristo debe ser la meta diaria de cada fiel.
CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA
1804 Las virtudes humanas son actitudes firmes, disposiciones estables, perfecciones habituales del entendimiento y de la voluntad que regulan nuestros actos, ordenan nuestras pasiones y guían nuestra conducta según la razón y la fe. Proporcionan facilidad, dominio y gozo para llevar una vida moralmente buena. El hombre virtuoso es el que practica libremente el bien.
Las virtudes morales se adquieren mediante las fuerzas humanas. Son los frutos y los gérmenes de los actos moralmente buenos. Disponen todas las potencias del ser humano para armonizarse con el amor divino.
Las virtudes y la gracia
1810 Las virtudes humanas adquiridas mediante la educación, mediante actos deliberados, y una perseverancia, mantenida siempre en el esfuerzo, son purificadas y elevadas por la gracia divina. Con la ayuda de Dios forjan el carácter y dan soltura en la práctica del bien. El hombre virtuoso es feliz al practicarlas.
