Continuamos. Podríamos continuar añadiendo excelentes textos sobre la antropología teólogica y cristiana que fundamentan esta forma de releer el Catecismo pero nos quedaríamos como en el “aire”. Los reservamos para profundizar en la explicación de los principios éticos normativos.
PUNTO DE PARTIDA
Ya hemos establecido claramente que Dios nos creo libres. Pero, a la misma vez nos creo con una vocación. Con una conexión con El o como expresan los teológos una relación con Él. Una relación de Padre e Hijo. Tenemos un Padre y todos los seres humanos somos sus hijos. Ahora, hay hijos que en el ejercicio de su libertad hacen todo los posible para ser fiel a Él (siempre afectados por nuestras luces y sombras y muchísimas caídas) y otros, que realmente no les importa. Esos no son tontos. Tampoco ignorantes. Menos aún, son indiferentes. No “viven” su negación y rechazo a Dios “tranquilamente” y nos dejan vivir a nosotros. No es así. Están en batalla continua en contra del Bien, la Verdad, el Amor de Dios y ahora, van contra del orden natural y sus leyes para instaurar una sociedad totalmente perversa y demoniaca.
QUITARLE LA CARETA A LOS LOBOS DISFRAZADOS DE OVEJAS
Cuando, vienen de frente y sin “caretas” es fácil saber quienes son y sus motivos. Pero, también son lobos disfrazados de ovejas. Para saber quienes son esos “lobos” estos Principios Normativos Éticos Cristianos le van a ayudar mucho. Porque, siempre, siempre, siempre eluden estos principios. Su forma de pensar, no incluye ninguno de estos principios como los vamos a exponer aquí. Fácil. Cuando uno escucha a una persona o un movimiento social o político que elude estos principios; levante una bandera amarilla. Pregunte con inteligencia y si ve que no van por aquí, y usted quiere ponerse del lado de Dios y no poner a Dios de su lado: “a juyir crispín”. Cambie de rumbo y aléjese.
CATECISMO COMO GUÍA SEGURA PARA LA FELICIDAD
No somos felices cumpliendo normas. Ese no es el camino para ser felices. Pero, tampoco somos felices actuando en contra de los límites que Dios ha establecido a la libertad del hombre. La razón es muy sencilla. Dios es el Amor Supremo e Inefable y sus límites lo que hacen es ordenar la relación que nos permite vivir en su Amor como hijos. Ser cristiano fiel no es un asunto de cumplimiento con normas que nos aprisionan la libertad sino es un asunto de reciprocidad que evita que confundamos libertad con libertinaje. Amor con Amor se paga. Las leyes naturales y los mandamientos están en perfecta armonía para llevarnos a una vida feliz. Ambas guardan y cuidan al hombre su libertad y nos encaminan al comprenderlas y adherirnos a ellas libremente, a la felicidad.
Por lo tanto, vamos a examinar y estudiar el Catecismo como una Guía segura para lograr la Felicidad, aquí y ahora y en la ETERNIDAD. La que todos anhelamos y necesitamos y la que Dios/Padre quiere para cada uno de nosotros. Estamos creados para vivir en relación con el Padre Celesital. En el Catecismo sintéticamente veremos con la ayuda de estos principos la forma segura y eficaz de hacerlo.




