DÍA # 42

Éxodo 28


1 Manda acercarse a ti de en medio de los israelitas a tu hermano
Aarón, con sus hijos, para que ejerza mi sacerdocio: Aarón, con Nadab y
Abihú, Eleazar e Itamar, hijos de Aarón.
2 Harás para Aarón, tu hermano, vestiduras sagradas, que le den
majestad y esplendor.
3 Hablarás tú con todos los artesanos hábiles a quienes he llenado de
espíritu de sabiduría; ellos harán las vestiduras de Aarón para que sea
consagrado sacerdote mío.
4 Harán las vestiduras siguientes: un pectoral, un efod, un manto, una
túnica bordada, una tiara y una faja. Harán, pues, a tu hermano Aarón y a
sus hijos vestiduras sagradas para que ejerzan mi sacerdocio.
5 Tomarán para ello oro, púrpura violeta y escarlata, carmesí y lino
fino.
6 Bordarán el efod de oro, púrpura violeta y escarlata, carmesí y lino
fino torzal.
7 Se le pondrán dos hombreras y se fijará por sus dos extremos.
8 La cinta con que se ciña el efod será de la misma hechura y formará
con él una misma pieza: de oro, púrpura violeta y escarlata, carmesí y lino
fino torzal.
9 Tomarás dos piedras de ónice, sobre las cuales grabarás los nombres
de los hijos de Israel:
10 seis de sus nombres en una piedra y los seis restantes en la otra, por
orden de nacimiento.
11 Como se tallan las piedras y se graban los sellos, así harás grabar
esas dos piedras con los nombres de los hijos de Israel; las harás engarzar
en engastes de oro.
12 Después pondrás las dos piedras sobre las hombreras del efod,
como piedras que me hagan recordar a los hijos de Israel, y así llevará
Aarón sus nombres sobre sus dos hombros para recuerdo delante de
Yahveh.
13 Harás engarces de oro;
14 y también dos cadenillas de oro puro; las harás trenzadas a manera
de cordones, y fijarás las cadenillas trenzadas en los engarces.
15 Bordarás también el pectoral del juicio; lo harás al estilo de la labor
del efod. Lo harás de oro, púrpura violeta y escarlata, de carmesí y lino fino
torzal.
16 Será cuadrado y doble, de un palmo de largo y otro de ancho.
17 Lo llenarás de pedrería, poniendo cuatro filas de piedras: en la
primera fila, un sardio, un topacio y una esmeralda;
18 en la segunda fila, un rubí, un zafiro y un diamante;
19 en la tercera fila, un ópalo, una ágata y una amatista;
20 en la cuarta fila, un crisólito, un ónice y un jaspe; todas estarán
engastadas en oro.
21 Las piedras corresponderán a los nombres de los hijos de Israel:
doce, como los nombres de ellos. Estarán grabadas como los sellos, cada
una con su nombre, conforme a las doce tribus.
22 Para el pectoral harás cadenillas de oro puro, trenzadas a manera de
cordones;
23 y harás también para el pectoral dos anillas de oro que fijarás en
sus dos extremos.
24 Pasarás los dos cordones de oro por las dos anillas, en los extremos
del pectoral;
25 unirás los dos extremos de los dos cordones a los dos engarces, y
los fijarás en la parte delantera de las hombreras del efod.
26 Harás otras dos anillas de oro que pondrás en los dos extremos del
pectoral, en el borde interior que mira hacia el efod.
27 Harás otras dos anillas de oro y las fijarás en la parte inferior de las
dos hombreras del efod, por delante, cerca de su unión encima de la cinta
del efod.
28 Sujetarán el pectoral por sus anillas a las anillas del efod, con un
cordón de púrpura violeta, para que el pectoral quede sobre la cinta del efod
y no se desprenda del efod.
29 Así llevará Aarón sobre su corazón los nombres de los hijos de
Israel, en el pectoral del juicio, siempre que entre en el Santuario, para
recuerdo perpetuo delante de Yahveh.
30 En el pectoral del juicio pondrás el Urim y el Tummim, que estarán
sobre el corazón de Aarón cuando se presente ante Yahveh. Así llevará
Aarón constantemente sobre su corazón, delante de Yahveh, el oráculo de
los hijos de Israel.
31 Tejerás el manto del efod todo él de púrpura violeta.
32 Habrá en su centro una abertura para la cabeza; esta abertura
llevará en derredor una orla, tejida como el cuello de una cota, para que no
se rompa.
33 En todo su ruedo inferior harás granadas de púrpura violeta y
escarlata, de carmesí y lino fino torzal; y entre ellas, también alrededor,
pondrás campanillas de oro:
34 una campanilla de oro y una granada; otra campanilla de oro y otra
granada; así por todo el ruedo inferior del manto.
35 Aarón lo llevará en su ministerio y se oirá el tintineo cuando entre
en el Santuario, ante Yahveh, y cuando salga; así no morirá.
36 Harás, además, una lámina de oro puro y en ella grabarás como se
graban los sellos: «”Consagrado a Yahveh.»
37 La sujetarás con un cordón de púrpura violeta, de modo que esté
fija sobre la tiara; estará en la parte delantera de la tiara.
38 Quedará sobre la frente de Aarón; pues Aarón cargará con las faltas
cometidas por los israelitas en las cosas sagradas; es decir, al ofrecer toda
clase de santas ofrendas. La tendrá siempre sobre su frente, para que hallen
favor delante de Yahveh.
39 Tejerás la túnica con lino fino; harás también la tiara de lino fino, y
la faja con brocado.
40 Para los hijos de Aarón harás túnicas. Les harás también fajas y
mitras que les den majestad y esplendor.
41 Vestirás así a tu hermano Aarón y a sus hijos; los ungirás, los
investirás y los consagrarás para que ejerzan mi sacerdocio.
42 Hazles también calzones de lino, para cubrir su desnudez desde la
cintura hasta los muslos.
43 Aarón y sus hijos los llevarán al entrar en la Tienda del Encuentro,
o al acercarse al altar para oficiar en el Santuario, para que no incurran en
culpa y mueran. Decreto perpetuo será éste para él y su posteridad.

Éxodo 29

1 Para consagrarlos a mi sacerdocio has de proceder con ellos de esta
manera. Toma un novillo y dos carneros sin defecto,
2 panes ázimos y tortas sin levadura: unas, amasadas con aceite, y
otras, untadas en aceite. Las harás con flor de harina de trigo.
3 Las pondrás en un canastillo y las presentarás en él junto con el
novillo y los dos carneros.
4 Mandarás que Aarón y sus hijos se acerquen a la entrada de la
Tienda del Encuentro, donde los bañarás con agua.
5 Tomarás las vestiduras y vestirás a Aarón con la túnica, el manto del
efod, el efod y el pectoral, que ceñirás con la cinta del efod.
6 Pondrás la tiara sobre su cabeza, y sobre la tiara colocarás la
diadema sagrada.
7 Entonces tomarás el óleo de la unción, lo derramarás sobre su
cabeza y así le ungirás.
8 Harás igualmente que se acerquen sus hijos y los vestirás con
túnicas;
9 ceñirás a Aarón y a sus hijos las fajas y les pondrás las mitras. A
ellos les corresponderá el sacerdocio por decreto perpetuo. Así investirás a
Aarón y a sus hijos.
10 Presentarás el novillo ante la Tienda del Encuentro, y Aarón y sus
hijos impondrán las manos sobre la cabeza del novillo.
11 Luego inmolarás el novillo delante de Yahveh, a la entrada de la
Tienda del Encuentro.
12 Tomando sangre del novillo, untarás con tu dedo los cuernos del
altar, y derramarás toda la sangre al pie del altar.
13 Saca todo el sebo que cubre las entrañas, el que queda junto al
hígado, y los dos riñones con el sebo que los envuelve, para quemarlo en el
altar.
14 Pero quemarás fuera del campamento la carne del novillo, con su
piel y sus excrementos. Es sacrificio por el pecado.
15 Después tomarás uno de los carneros y Aarón y sus hijos
impondrán las manos sobre la cabeza del carnero.
16 Una vez inmolado el carnero, tomarás su sangre y la derramarás en
torno al altar.
17 Luego despedazarás el carnero, lavarás sus entrañas y sus patas; las
pondrás sobre sus porciones y sobre su cabeza,
18 y quemarás todo el carnero en el altar. Es holocausto para Yahveh,
calmante aroma de manjares abrasados en honor de Yahveh.
19 Tomarás también el segundo carnero, y Aarón y sus hijos
impondrán las manos sobre la cabeza del carnero.
20 Una vez inmolado, tomarás su sangre y untarás con ella el lóbulo
de la oreja derecha de Aarón y el lóbulo de la oreja derecha de sus hijos; el
pulgar de su mano derecha y el pulgar de su pie derecho, y derramarás la
sangre alrededor del altar.
21 Tomarás luego sangre de la que está sobre el altar, y óleo de la
unción, para rociar a Aarón y sus vestiduras, a sus hijos y las vestiduras de
sus hijos juntamente con él. Así quedará consagrado él y sus vestiduras y
con él sus hijos y las vestiduras de sus hijos.
22 Toma después el sebo de este carnero: la cola, el sebo que cubre las
entrañas, el que queda junto al hígado, los dos riñones con el sebo que lo
envuelve y la pierna derecha, porque se trata del carnero de la investidura.
23 Toma del canastillo de los ázimos que está delante de Yahveh un
pan redondo, una torta de pan de aceite y otra, untada de aceite.
24 Lo pondrás todo sobre las palmas de las manos de Aarón y de sus
hijos; y lo mecerás como ofrenda mecida delante de Yahveh.
25 Después lo tomarás de sus manos y lo quemarás en el altar junto al
holocausto como calmante aroma ante Yahveh. Es un manjar abrasado en
honor de Yahveh.
26 Tomarás también el pecho del carnero inmolado por la investidura
de Aarón, y lo mecerás como ofrenda mecida delante de Yahveh; esa será
tu porción.
27 Así santificarás el pecho de la ofrenda mecida y la pierna de la
ofrenda reservada, es decir, lo que ha sido mecido y reservado del carnero
de la investidura de Aarón y de sus hijos;
28 según decreto perpetuo, pertenecerán a Aarón y a sus hijos, como
porción recibida de los israelitas, porque es ofrenda reservada; será
reservada de lo que ofrecen los israelitas, en sus sacrificios de comunión
como ofrenda reservada a Yahveh.
29 Las vestiduras sagradas de Aarón serán, después de él, para sus
hijos, de modo que, vestidos con ellas, sean ungidos e investidos.
30 Por siete días las vestirá aquel de sus hijos que le suceda como
sacerdote y entre en la Tienda del Encuentro para oficiar en el Santuario.
31 Tomarás después el carnero de la investidura y cocerás su carne en
lugar sagrado;
32 Aarón y sus hijos comerán a la entrada de la Tienda del Encuentro
la carne del carnero y el pan del canastillo.
33 Comerán aquello que ha servido para su expiación al investirlos y
consagrarlos; pero que ningún laico coma de ello, porque es cosa sagrada.
34 Si a la mañana siguiente sobra algo de la carne o del pan de la
investidura, quemarás este resto; no ha de comerse, porque es cosa sagrada.
35 Harás, pues, con Aarón y con sus hijos de esta manera, según todo
lo que te he mandado. Siete días invertirás en la investidura.
36 Cada día ofrecerás un novillo en expiación como sacrificio por el
pecado; y purificarás, mediante tu expiación, el altar, que ungirás para
consagrarlo.
37 Siete días harás la expiación por el altar, y lo santificarás; el altar
será cosa sacratísima; todo cuanto toque al altar quedará consagrado.
38 He aquí lo que has de ofrecer sobre el altar: dos corderos primales
cada día, perpetuamente.
39 Ofrecerás un cordero por la mañana y el otro entre dos luces;
40 y con el primer cordero, una décima de medida de flor de harina,
amasada con un cuarto de sextario de aceite de oliva molida, y como
libación un cuarto de sextario de vino.
41 Ofrecerás el otro cordero entre dos luces; lo ofrecerás con la misma
oblación que a la mañana y con la misma libación, como calmante aroma
del manjar abrasado en honor de Yahveh,
42 en holocausto perpetuo, de generación en generación, ante Yahveh,
a la entrada de la Tienda del Encuentro, donde me encontraré contigo, para
hablarte allí.
43 Me encontraré con los israelitas en ese lugar que será consagrado
por mi gloria.
44 Consagraré la Tienda del Encuentro y el altar, y consagraré
también a Aarón y a sus hijos para que ejerzan mi sacerdocio.
45 Moraré en medio de los israelitas, y seré para ellos Dios.
46 Y reconocerán que yo soy Yahveh, su Dios, que los saqué del país
de Egipto para morar entre ellos. Yo, Yahveh, su Dios.

Éxodo 30


1 Harás también un altar para quemar el incienso. De madera de
acacia lo harás.
2 Será cuadrado: de un codo de largo y otro de ancho; su altura será de
dos codos. Sus cuernos formarán un solo cuerpo con él.
3 Lo revestirás de oro puro, tanto su parte superior como sus costados,
así como sus cuernos. Pondrás en su derredor una moldura de oro,
4 y debajo de la moldura, a los costados, harás dos anillas. Las harás a
ambos lados, para meter por ellas los varales con que transportarlo.
5 Harás los varales de madera de acacia y los revestirás de oro.
6 Colocarás el altar delante del velo que está junto al arca del
Testimonio y ante el propiciatorio que cubre el Testimonio, donde yo me
encontraré contigo.
7 Aarón quemará en él incienso aromático; lo quemará todas la
mañanas, al preparar las lámparas,
8 y lo quemará también cuando al atardecer alimente las lámparas.
Será incienso continuo ante Yahveh, de generación en generación.
9 No ofrezcáis sobre él incienso profano, ni holocausto ni oblación, ni
derraméis sobre él libación alguna.
10 Aarón una vez al año hará expiación sobre los cuernos de este altar.
Con la sangre del sacrificio por el pecado, es decir, el de la expiación, una
vez cada año hará expiación por él en vuestras sucesivas generaciones.
Cosa sacratísima es el altar en honor de Yahveh.
11 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
12 Cuando cuentes el número de los israelitas para hacer su censo,
cada uno pagará a Yahveh el rescate por su vida al ser empadronado, para
que no haya plaga entre ellos con motivo del empadronamiento.
13 Esto es lo que ha de dar cada uno de los comprendidos en el censo:
medio siclo, en siclos del Santuario. Este siclo es de veinte óbolos. El
tributo reservado a Yahveh es medio siclo.
14 Todos los comprendidos en el censo, de veinte años en adelante,
pagarán el tributo reservado a Yahveh.
15 El rico no dará más, ni el pobre menos del medio siclo, al pagar el
tributo a Yahveh como rescate de vuestras vidas.
16 Tomarás el dinero del rescate de parte de los israelitas, y lo darás
para el servicio de la Tienda del Encuentro; y será para los israelitas como
recordatorio ante Yahveh por el rescate de sus vidas.
17 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
18 Haz una pila de bronce, con su base de bronce, para las abluciones.
Colócala entre la Tienda del Encuentro y el altar, y echa agua en ella,
19 para que Aarón y sus hijos se laven las manos y los pies con su
agua.
20 Antes de entrar en la Tienda del Encuentro se han de lavar con
agua para que no mueran; también antes de acercarse al altar para el
ministerio de quemar los manjares que se abrasan en honor de Yahveh.
21 Se lavarán las manos y los pies, y no morirán. Este será decreto
perpetuo para ellos, para Aarón y su posteridad, de generación en
generación.
22 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
23 Toma tú aromas escogidos: de mirra pura, quinientos siclos; de
cinamomo, la mitad, o sea, 250; de caña aromática, 250;
24 de casia, quinientos, en siclos del Santuario, y un sextario de aceite
de oliva.
25 Prepararás con ello el óleo para la unción sagrada, perfume
aromático como lo prepara el perfumista. Este será el óleo para la unción
sagrada.
26 Con él ungirás la Tienda del Encuentro y el arca del Testimonio,
27 la mesa con todos sus utensilios, el candelabro con todos sus
utensilios, el altar del incienso,
28 el altar del holocausto con todos sus utensilios y la pila con su
base.
29 Así los consagrarás y serán cosa sacratísima. Todo cuanto los toque
quedará santificado.
30 Ungirás también a Aarón y a sus hijos y los consagrarás para que
ejerzan mi sacerdocio.
31 Hablarás a los israelitas, diciendo: Este será para vosotros el óleo
de la unción sagrada de generación en generación.
32 No debe derramarse sobre el cuerpo de ningún hombre; no haréis
ningún otro de composición parecida a la suya. Santo es y lo tendréis por
cosa sagrada.
33 Cualquiera que prepare otro semejante, o derrame de él sobre un
laico, será exterminado de su pueblo.
34 Dijo Yahveh a Moisés: Procúrate en cantidades iguales aromas:
estacte, uña marina y gálbano, especias aromáticas e incienso puro.
35 Prepara con ello, según el arte del perfumista, un incienso
perfumado, sazonado con sal, puro y santo;
36 pulverizarás una parte que pondrás delante del Testimonio, en la
Tienda del Encuentro, donde yo me encontraré contigo. Será para vosotros
cosa sacratísima.
37 Y en cuanto a la composición de este incienso que vas a hacer, no
la imitéis para vuestro uso. Lo tendrás por consagrado a Yahveh.
38 Cualquiera que prepare otro semejante para aspirar su fragancia,
será exterminado de en medio de su pueblo.

Éxodo 31

1 Habló Yahveh a Moisés diciendo:
2 Mira que he designado a Besalel, hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu
de Judá;
3 y le he llenado del espíritu de Dios concediéndole habilidad, pericia
y experiencia en toda clase de trabajos;
4 para concebir y realizar proyectos en oro, plata y bronce;
5 para labrar piedras de engaste, tallar la madera y ejecutar cualquier
otra labor.
6 Mira que yo le he dado por colaborador a Oholiab, hijo de Ajisamak,
de la tribu de Dan; y además, en el corazón de todos los hombres hábiles he
infundido habilidad para que hagan todo lo que te he mandado:
7 la Tienda del Encuentro, el arca del Testimonio, el propiciatorio que
la cubre y todos los utensilios de la Tienda;
8 la mesa con sus utensilios, el candelabro con todos sus utensilios, el
altar del incienso,
9 el altar del holocausto con todos sus utensilios, la pila con su base;
10 las vestiduras de ceremonia, las vestiduras sagradas del sacerdote
Aarón, y las vestiduras de sus hijos para las funciones sacerdotales:
11 el óleo de la unción y el incienso aromático para el Santuario. Ellos
lo harán conforme a todo lo que te he ordenado.
12 Habló Yahveh a Moisés diciendo:
13 Habla tú a los israelitas y diles: No dejéis de guardar mis sábados;
porque el sábado es una señal entre yo y vosotros, de generación en
generación, para que sepáis que yo, Yahveh, soy el que os santifico.
14 Guardad el sábado, porque es sagrado para vosotros. El que lo
profane morirá. Todo el que haga algún trabajo en él será exterminado de
en medio de su pueblo.
15 Seis días se trabajará; pero el día séptimo será día de descanso
completo, consagrado a Yahveh. Todo aquel que trabaje en sábado, morirá.
16 Los israelitas guardarán el sábado celebrándolo de generación en
generación como alianza perpetua.
17 Será entre yo y los israelitas una señal perpetua; pues en seis días
hizo Yahveh los cielos y la tierra, y el día séptimo descansó y tomó respiro.
18 Después de hablar con Moisés en el monte Sinaí, le dio las dos
tablas del Testimonio, tablas de piedra, escritas por el dedo de Dios.

Éxodo 32

1 Cuando el pueblo vio que Moisés tardaba en bajar del monte, se
reunió el pueblo en torno a Aarón y le dijeron: «Anda, haznos un dios que
vaya delante de nosotros, ya que no sabemos qué ha sido de Moisés, el
hombre que nos sacó de la tierra de Egipto.»
2 Aarón les respondió: «Quitad los pendientes de oro de las orejas de
vuestras mujeres, de vuestros hijos y vuestras hijas, y traédmelos.»
3 Y todo el pueblo se quitó los pendientes de oro que llevaba en las
orejas, y los entregó a Aarón.
4 Los tomó él de sus manos, hizo un molde y fundió un becerro.
Entonces ellos exclamaron: «Este es tu Dios, Israel, el que te ha sacado de
la tierra de Egipto.»
5 Viendo esto Aarón, erigió un altar ante el becerro y anunció:
«Mañana habrá fiesta en honor de Yahveh.»
6 Al día siguiente se levantaron de madrugada y ofrecieron
holocaustos y presentaron sacrificios de comunión. Luego se sentó el
pueblo a comer y beber, y después se levantaron para solazarse.
7 Entonces habló Yahveh a Moisés, y dijo: «¡Anda, baja! Porque tu
pueblo, el que sacaste de la tierra de Egipto, ha pecado.
8 Bien pronto se han apartado el camino que yo les había prescrito. Se
han hecho un becerro fundido y se han postrado ante él; le han ofrecido
sacrificios y han dicho: “Este es tu Dios, Israel, el que te ha sacado de la
tierra de Egipto.”»
9 Y dijo Yahveh a Moisés: «Ya veo que este pueblo es un pueblo de
dura cerviz.
10 Déjame ahora que se encienda mi ira contra ellos y los devore; de
ti, en cambio, haré un gran pueblo.»
11 Pero Moisés trató de aplacar a Yahveh su Dios, diciendo: “¿Por
qué, oh Yahveh, ha de encenderse tu ira contra tu pueblo, el que tú sacaste
de la tierra de Egipto con gran poder y mano fuerte?
12 ¿Van a poder decir los egipcios: Por malicia los ha sacado, para
matarlos en las montañas y exterminarlos de la faz de la tierra? Abandona el
ardor de tu cólera y renuncia a lanzar el mal contra tu pueblo.
13 Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel, siervos tuyos, a los
cuales juraste por ti mismo: Multiplicaré vuestra descendencia como las
estrellas del cielo; toda esta tierra que os tengo prometida, la daré a vuestros
descendientes, y ellos la poseerán como herencia para siempre.»
14 Y Yahveh renunció a lanzar el mal con que había amenazado a su
pueblo.
15 Volvióse Moisés y bajó del monte, con las dos tablas del
Testimonio en su mano, tablas escritas por ambos lados; por una y otra cara
estaban escritas.
16 Las tablas eran obra de Dios, y la escritura, grabada sobre las
mismas, era escritura de Dios.
17 Cuando Josué oyó la voz del pueblo que gritaba, dijo a Moisés:
«Gritos de guerra en el campamento.»
18 Respondió Moisés: «No son gritos de victoria, ni alarido de
derrota. Cantos a coro es lo que oigo.»
19 Cuando Moisés llegó cerca del campamento y vio el becerro y las
danzas, ardió en ira, arrojó de su mano las tablas y las hizo añicos al pie del
monte.
20 Luego tomó el becerro que habían hecho, lo quemó y lo molió
hasta reducirlo a polvo, que esparció en el agua, y se lo dio a beber a los
israelitas.
21 Y dijo Moisés a Aarón: «¿Qué te hizo este pueblo para que hayas
traído sobre él tan gran pecado?»
22 Aarón respondió: «No se encienda la ira de mi señor. Tú mismo
sabes que este pueblo es inclinado al mal.
23 Me dijeron: “Haznos un dios que vaya delante de nosotros, ya que
no sabemos qué le ha sucedido a Moisés, el hombre que nos sacó de la
tierra de Egipto.”
24 Yo les contesté: “El que tenga oro despréndase.” Ellos se lo
quitaron y me lo dieron; yo lo eché al fuego y salió este becerro.»
25 Vio Moisés al pueblo desenfrenado – pues Aarón les había
permitido entregarse a la idolatría en medio de sus adversarios –
26 y se puso Moisés a la puerta del campamento, y exclamó: «¡A mí
los de Yahveh!» y se le unieron todos los hijos de Leví.
27 El les dijo: «Así dice Yahveh, el Dios de Israel: Cíñase cada uno su
espada al costado; pasad y repasad por el campamento de puerta en puerta,
y matad cada uno a su hermano, a su amigo y a su pariente.»
28 Cumplieron los hijos de Leví la orden de Moisés; y cayeron aquel
día unos 3000 hombres del pueblo.
29 Y dijo Moisés: «Hoy habéis recibido la investidura como
sacerdotes de Yahveh, cada uno a costa de vuestros hijos y vuestros
hermanos, para que él os dé hoy la bendición.»
30 Al día siguiente dijo Moisés al pueblo: «Habéis cometido un gran
pecado. Yo voy a subir ahora donde Yahveh; acaso pueda obtener la
expiación de vuestro pecado.»
31 Volvió Moisés donde Yahveh y dijo: «¡Ay! Este pueblo ha
cometido un gran pecado al hacerse un dios de oro.
32 Con todo, si te dignas perdonar su pecado…, y si no, bórrame del
libro que has escrito.»
33 Yahveh respondió a Moisés: Al que peque contra mí, le borraré yo
de mi libro.
34 Ahora ve y conduce al pueblo adonde te he dicho. He aquí que mi
ángel irá delante de ti, mas en el día de mi visita los castigaré yo por su
pecado.»
35 Y Yahveh castigó al pueblo a causa del becerro fabricado por
Aarón.

Éxodo 33

1 Dijo Yahveh a Moisés: «Anda, sube de aquí, tú y el pueblo que
sacaste de Egipto, a la tierra que yo prometí con juramento a Abraham, a
Isaac y a Jacob, diciendo: “A tu posteridad se la daré.”
2 Enviaré delante de ti un ángel y expulsaré al cananeo, al amorreo, al
hitita, al perizita, al jivita y al jebuseo.
3 Sube a una tierra que mana leche y miel; que yo no subiré contigo,
pues eres un pueblo de dura cerviz; no sea que te destruya en el camino.»
4 Al oír el pueblo estas duras palabras, hizo duelo y nadie se vistió sus
galas.
5 Dijo entonces Yahveh a Moisés: «Di a los israelitas: Vosotros sois
un pueblo de dura cerviz. Si yo saliera contigo, aunque fuera un solo
momento, te destruiría. Ahora, pues, quítate tus galas, para que yo sepa qué
he de hacer contigo.»
6 Y los israelitas se despojaron de sus galas a partir del monte Horeb.
7 Tomó Moisés la Tienda y la plantó para él a cierta distancia fuera
del campamento; la llamó Tienda del Encuentro. De modo que todo el que
tenía que consultar a Yahveh salía hacia la Tienda del Encuentro, que
estaba fuera del campamento.
8 Cuando salía Moisés hacia la Tienda, todo el pueblo se levantaba y
se quedaba de pie a la puerta de su tienda, siguiendo con la vista a Moisés
hasta que entraba en la Tienda.
9 Y una vez entrado Moisés en la tienda, bajaba la columna de nube y
se detenía a la puerta de la Tienda, mientras Yahveh hablaba con Moisés.
10 Todo el pueblo veía la columna de nube detenida a la puerta de la
Tienda y se levantaba el pueblo, y cada cual se postraba junto a la puerta de
su tienda.
11 Yahveh hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre
con su amigo. Luego volvía Moisés al campamento, pero su ayudante, el
joven Josué, hijo de Nun, no se apartaba del interior de la Tienda.
12 Dijo Moisés a Yahveh: «Mira, tú me dices: Haz subir a este
pueblo; pero no me has indicado a quién enviarás conmigo; a pesar de que
me has dicho: “Te conozco por tu nombre”, y también: “Has hallado gracia
a mis ojos.”
13 Ahora, pues, si realmente he hallado gracia a tus ojos, hazme saber
tu camino, para que yo te conozca y halle gracia a tus ojos, y mira que esta
gente es tu pueblo.»
14 Respondió él: «Yo mismo iré contigo y te daré descanso.»
15 Contestóle: «Si no vienes tú mismo, no nos hagas partir de aquí.
16 Pues ¿en qué podrá conocerse que he hallado gracia a tus ojos, yo y
tu pueblo, sino en eso, en que tú marches con nosotros? Así nos
distinguiremos, yo y tu pueblo, de todos los pueblos que hay sobre la
tierra.»
17 Respondió Yahveh a Moisés: «Haré también esto que me acabas de
pedir, pues has hallado gracia a mis ojos, y yo te conozco por tu nombre.»
18 Entonces dijo Moisés: «Déjame ver, por favor, tu gloria.»
19 El le contestó: «Yo haré pasar ante tu vista toda mi bondad y
pronunciaré delante de ti el nombre de Yahveh; pues hago gracia a quien
hago gracia y tengo misericordia con quien tengo misericordia.»
20 Y añadió: «Pero mi rostro no podrás verlo; porque no puede verme
el hombre y seguir viviendo.»
21 Luego dijo Yahveh: «Mira, hay un lugar junto a mí; tú te colocarás
sobre la peña.
22 Y al pasar mi gloria, te pondré en una hendidura de la peña y te
cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado.
23 Luego apartaré mi mano, para que veas mis espaldas; pero mi
rostro no se puede ver.»

Éxodo 34

1 Dijo Yahveh a Moisés. «Labra dos tablas de piedra como las
primeras, sube donde mí, al monte y yo escribiré en las tablas las palabras
que había en las primeras tablas que rompiste.
2 Prepárate para subir mañana temprano al monte Sinaí; allí en la
cumbre del monte te presentarás a mí.
3 Que nadie suba contigo, ni aparezca nadie en todo el monte. Ni
oveja ni buey paste en el monte.»
4 Labró Moisés dos tablas de piedra como las primeras y,
levantándose de mañana, subió al monte Sinaí como le había mandado
Yahveh, llevando en su mano las dos tablas de piedra.
5 Descendió Yahveh en forma de nube y se puso allí junto a él.
Moisés invocó el nombre de Yahveh.
6 Yahveh pasó por delante de él y exclamó: «Yahveh, Yahveh, Dios
misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en amor y fidelidad,
7 que mantiene su amor por millares, que perdona la iniquidad, la
rebeldía y el pecado, pero no los deja impunes; que castiga la iniquidad de
los padres en los hijos y en los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta
generación.»
8 Al instante, Moisés cayó en tierra de rodillas y se postró,
9 diciendo: «Si en verdad he hallado gracia a tus ojos, oh Señor,
dígnese mi Señor venir en medio de nosotros, aunque sea un pueblo de dura
cerviz; perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y recíbenos por
herencia tuya.»
10 Respondió él: «Mira, voy a hacer una alianza; realizaré maravillas
delante de todo tu pueblo, cono nunca se han hecho en toda la tierra ni en
nación alguna; y todo el pueblo que te rodea verá la obra de Yahveh;
porque he de hacer por medio de ti cosas que causen temor.
11 Observa bien lo que hoy te mando. He aquí que voy a expulsar
delante de ti al amorreo, al cananeo, al hitita, al perizita, al jivita y al
jebuseo.
12 Guárdate de hacer pacto con los habitantes del país en que vas a
entrar, para que no sean un lazo en medio de ti.
13 Al contrario, destruiréis sus altares, destrozaréis sus estelas y
romperéis sus cipos.
14 No te postrarás ante ningún otro dios, pues Yahveh se llama
Celoso, es un Dios celoso.
15 No hagas pacto con los moradores de aquella tierra, no sea que
cuando se prostituyan tras sus dioses y les ofrezcan sacrificios, te inviten a
ti y tú comas de sus sacrificios;
16 y no sea que tomes sus hijas para tus hijos, y que al prostituirse sus
hijas tras sus dioses, hagan también que tus hijos se prostituyan tras los
dioses de ellas.
17 No te harás dioses de fundición.
18 Guardarás la fiesta de los Ázimos; siete días comerás ázimos como
te he mandado, al tiempo señalado, esto es, en el mes de Abib, pues en el
mes de Abib saliste de Egipto.
19 Todo lo que abre el seno es mío, todo primer nacido, macho, sea de
vaca o de oveja, es mío.
20 El primer nacido de asno lo rescatarás con una oveja; y si no lo
rescatas, lo desnucarás. Rescatarás todos los primogénitos de tus hijos, y
nadie se presentará ante mí con las manos vacías.
21 Seis días trabajarás, mas en el séptimo descansarás; descansarás en
tiempo de siembra y siega.
22 Celebrarás la fiesta de las Semanas: la de las primicias de la siega
del trigo, y también la fiesta de la recolección al final del año.
23 Tres veces al año se presentarán todos tus varones ante Yahveh, el
Señor, el Dios de Israel.
24 Pues cuando yo expulse a los pueblos delante de ti y ensanche tus
fronteras, nadie codiciará tu tierra cuando tres veces al año subas a
presentarte ante Yahveh, tu Dios.
25 No inmolarás con pan fermentado la sangre de mi sacrificio, ni
quedará hasta el día siguiente la víctima de la fiesta de Pascua.
26 Llevarás a la casa de Yahveh, tu Dios, lo mejor de las primicias de
los frutos de tu suelo. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.»
27 Dijo Yahveh a Moisés: «Consigna por escrito estas palabras, pues a
tenor de ellas hago alianza contigo y con Israel.»
28 Moisés estuvo allí con Yahveh cuarenta días y cuarenta noches, sin
comer pan ni beber agua. Y escribió en las tablas las palabras de la alianza,
las diez palabras.
29 Luego, bajó Moisés del monte Sinaí y, cuando bajó del monte con
las dos tablas del Testimonio en su mano, no sabía que la piel de su rostro
se había vuelto radiante, por haber hablado con él.
30 Aarón y todos los israelitas miraron a Moisés, y al ver que la piel
de su rostro irradiaba, temían acercarse a él.
31 Moisés los llamó. Aarón y todos los jefes de la comunidad se
volvieron a él y Moisés habló con ellos.
32 Se acercaron a continuación todos los israelitas y él les conminó
cuanto Yahveh le había dicho en el monte Sinaí.
33 Cuando Moisés acabó de hablar con ellos, se puso un velo sobre el
rostro.
34 Siempre que Moisés se presentaba delante de Yahveh para hablar
con él, se quitaba el velo hasta que salía, y al salir decía a los israelitas lo
que Yahveh había ordenado.
35 Los israelitas veían entonces que el rostro de Moisés irradiaba, y
Moisés cubría de nuevo su rostro hasta que entraba a hablar con Yahveh.

Éxodo 35

1 Moisés reunió a toda la comunidad de los israelitas y les dijo: «Esto
es lo que Yahveh ha mandado hacer.
2 Durante seis días se trabajará, pero el día séptimo será sagrado para
vosotros, día de descanso completo en honor de Yahveh. Cualquiera que
trabaje en ese día, morirá.
3 En ninguna de vuestras moradas encenderéis fuego en día de
sábado.»
4 Moisés habló así a toda la comunidad de los israelitas: «Esta es la
orden de Yahveh:
5 Reservad de vuestros bienes una ofrenda para Yahveh. Que reserven
ofrenda para Yahveh todos aquellos a quienes su corazón mueva: oro, plata
y bronce,
6 púrpura violeta y escarlata, carmesí, lino fino, pelo de cabra,
7 pieles de carnero teñidas de rojo, cueros finos y maderas de acacia,
8 aceite para el alumbrado, aromas para el óleo de la unción y para el
incienso aromático,
9 piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y el pectoral.
10 Que vengan los artífices hábiles de entre vosotros a realizar cuanto
Yahveh ha ordenado:
11 la Morada, su Tienda y su toldo, sus broches, sus tableros, sus
travesaños, sus postes y sus basas;
12 el Arca y sus varales, el propiciatorio y el velo que lo cubre;
13 la mesa con sus varales y todos sus utensilios, el pan de la
Presencia,
14 el candelabro para el alumbrado con sus utensilios, y sus lámparas,
y el aceite del alumbrado;
15 el altar del incienso con sus varales; el óleo de la unción, el
incienso aromático, la cortina del vano de la entrada a la Morada,
16 el altar de los holocaustos con su rejilla de bronce, sus varales y
todos su utensilios; la pila con su base;
17 los cortinajes del atrio con sus postes y sus basas; el tapiz de la
entrada del atrio;
18 la clavazón de la Morada y la clavazón del atrio y sus cuerdas;
19 los ornamentos de ceremonia para oficiar en el Santuario; las
vestiduras sagradas para el sacerdote Aarón y las vestiduras de sus hijos
para sus funciones sacerdotales.»
20 Entonces, toda la comunidad de los israelitas se retiró de la
presencia de Moisés;
21 todos aquellos a quienes impulsaba su corazón y movía su espíritu
vinieron a traer la ofrenda reservada a Yahveh, para los trabajos de la
Tienda del Encuentro, para todo su servicio y para las vestiduras sagradas.
22 Venían hombres y mujeres: todos los que eran movidos por su
corazón traían zarcillos, pendientes, anillos de oro, el oro que cada uno
presentaba como ofrenda mecida para Yahveh.
23 Cuantos poseían púrpura violeta y escarlata, y carmesí, lino fino,
pelo de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo y cueros finos, los traían
también.
24 Cuantos pudieron reservar una ofrenda de plata o de bronce, la
llevaron como ofrenda reservada a Yahveh. Lo mismo hicieron los que
poseían madera de acacia, que sirviera para los trabajos de la obra.
25 Todas las mujeres hábiles en el oficio hilaron con sus manos y
llevaron la púrpura violeta y escarlata, el carmesí y lino fino que habían
hilado.
26 Todas las mujeres hábiles en hilar, hilaron pelo de cabra, movidas
por su corazón.
27 Los jefes trajeron piedras de ónice y piedras de engaste para el efod
y el pectoral;
28 aromas y aceite para el alumbrado, para el óleo de la unción y para
el incienso aromático.
29 Todos los israelitas, hombres y mujeres, cuyo corazón les había
impulsado a llevar algo para cualquiera de los trabajos que Yahveh, por
medio de Moisés, les había encomendado, presentaron sus ofrendas
voluntarias a Yahveh.
30 Moisés dijo entonces a los israelitas: «Mirad, Yahveh ha designado
a Besalel, hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu de Judá,
31 y le ha llenado del espíritu de Dios, confiriéndole habilidad, pericia
y experiencia en toda clase de trabajos,
32 para concebir y realizar proyectos en oro, plata y bronce,
33 para labrar piedras de engaste, tallar la madera y ejecutar cualquier
otra labor de artesanía;
34 a él y Oholiab, hijo de Ajisamak de la tribu de Dan, les ha puesto
en el corazón el don de enseñar.
35 Les ha llenado de habilidad para toda clase de labores en talla y
bordado, en recamado de púrpura violeta y escarlata, de carmesí y lino fino,
y en labores de tejidos. Son capaces de ejecutar toda clase de trabajos y de
idear proyectos.»

Éxodo 36


1 Así, pues, Besalel, Oholiab y todos los hombres hábiles en quienes
Yahveh había infundido habilidad y pericia para saber realizar todos los
trabajos en servicio del Santuario, ejecutaron todo conforme había mandado
Yahveh.
2 Llamó Moisés a Besalel y a Oholiab y a todos los hombres hábiles
en cuyo corazón Yahveh había infundido habilidad, a todos los que su
corazón movía a ponerse al trabajo para realizarlo.
3 Recibieron de Moisés todas las ofrendas que los israelitas habían
reservado para la ejecución de la obra del Santuario. Entre tanto los
israelitas seguían entregando a Moisés cada mañana ofrendas voluntarias.
4 Por eso, todos los artífices dedicados a los trabajos del Santuario
dejaron cada cual su trabajo,
5 y fueron a hablar con Moisés, diciendo: «El pueblo entrega más de
lo que se precisa para la realización de las obras que Yahveh ha mandado
hacer.»
6 Entonces Moisés mandó correr la voz por el campamento: «Ni
hombre ni mujer reserve ya más ofrendas para el Santuario.» Suspendió el
pueblo su aportación,
7 pues había material suficiente para ejecutar todos los trabajos; y aun
sobraba.
8 Entonces los artífices más expertos de entre los que ejecutaban el
trabajo hicieron la Morada. La hizo con diez tapices de lino fino torzal, de
púrpura violeta y escarlata y de carmesí con querubines bordados.
9 La longitud de cada tapiz era de veintiocho codos y la anchura de
cuatro. Todos los tapices tenían las mismas medias.
10 Unió cinco tapices entre sí y lo mismo los otros cinco.
11 Puso lazos de púrpura violeta en el borde del tapiz con que termina
el primer conjunto; los puso también en el borde del tapiz con que termina
el segundo conjunto.
12 Puso cincuenta lazos en el primer tapiz y otros cincuenta en el
borde del último tapiz del segundo conjunto, correspondiéndose los lazos
unos a otros.
13 Hizo también cincuenta broches de oro, y con los broches enlazó
entre sí los tapices, de modo que la Morada vino a formar un espacio único.
14 Tejió también piezas de pelo de cabra para que, a modo de tienda,
cubrieran la Morada. Tejió once de estas piezas.
15 La longitud de cada pieza era de treinta codos y de cuatro la
anchura. Las once piezas tenían las mismas medidas.
16 Juntó cinco piezas en una parte y seis en la otra.
17 Hizo cincuenta lazos en el borde de la última pieza del primer
conjunto, y cincuenta lazos en el borde de la última pieza del segundo
conjunto.
18 Hizo cincuenta broches de bronce para unir la Tienda, formando un
espacio único.
19 Hizo además para la Tienda un toldo de pieles de carnero teñidas
de rojo, y encima otro toldo de cueros finos.
20 Para la Morada hizo los tableros de madera de acacia y los puso de
pie.
21 Cada tablero tenía diez codos de largo, y codo y medio de ancho.
22 Tenía además dos espigas paralelas. Hizo lo mismo todos los
tableros de la Morada.
23 Puso los tableros para la Morada: veinte para el flanco del Négueb,
hacia el sur;
24 hizo cuarenta basas de plata para colocarlas debajo de los veinte
tableros: dos basas debajo de un tablero para sus dos espigas y dos basas
debajo del otro tablero para sus dos espigas.
25 Para el segundo flanco de la Morada, la parte del norte, hizo otros
veinte tableros,
26 con sus cuarenta basas de plata; dos basas debajo de un tablero y
dos basas debajo del otro tablero.
27 Para la parte posterior de la Morada, hacia el occidente, hizo seis
tableros;
28 para los ángulos de la Morada en su parte posterior, dos más,
29 que estaban unidos desde abajo hasta arriba, hasta la primera anilla.
Así lo hizo con los dos tableros destinados a los dos ángulos.
30 Eran, pues, ocho tableros con sus basas de plata; dieciséis basas,
dos debajo de cada tablero.
31 Después hizo travesaños de madera de acacia: cinco travesaños
para los tableros de un flanco de la Morada;
32 y cinco travesaños para los tableros del otro flanco de la Morada; y
otros cinco para los tableros de la parte posterior de la Morada hacia el
occidente.
33 Hizo el travesaño central de tal suerte que pasase a media altura de
los tableros, de un extremo al otro.
34 Revistió de oro los tableros; de oro hizo también sus anillas para
pasar los travesaños, y los revistió igualmente de oro.
35 Hizo el velo de púrpura violeta y escarlata, de carmesí y lino fino
torzal; bordó en él unos querubines.
36 Hizo para colgarlo cuatro postes de acacia, revestidos de oro y
provistos de ganchos de oro; fundió para ellos cuatro basas de plata.
37 Hizo para la entrada de la Tienda una cortina de púrpura violeta y
escarlata, de carmesí y lino fino torzal, labor de recamador,
38 con sus cinco postes y sus ganchos. Revistió de oro sus capiteles y
sus varillas y fundió en bronce sus cinco basas.

Éxodo 37

1 Besalel hizo el arca de madera de acacia, de dos codos y medio de
largo, codo y medio de ancho, y codo y medio de alto.
2 La revistió de oro puro, por dentro y por fuera, y además puso en su
derredor una moldura de oro.
3 Fundió cuatro anillas de oro para sus cuatro pies, dos anillas a un
costado y dos anillas al otro.
4 Hizo también varales de madera de acacia, que revistió de oro;
5 pasó los varales por las anillas de los costados del arca, para
transportarla.
6 Después hizo un propiciatorio de oro puro, de dos codos y medio de
largo, y de codo y medio de ancho.
7 Hizo igualmente dos querubines de oro macizo; los hizo en los dos
extremos del propiciatorio;
8 el primer querubín en un extremo y el segundo en el otro; hizo los
querubines formando un cuerpo con el propiciatorio en sus dos extremos.
9 Estaban los querubines con las alas extendidas por encima,
cubriendo con ellas el propiciatorio, uno frente al otro, con las caras vueltas
hacia el propiciatorio.
10 Hizo, además, la mesa de madera de acacia, de dos codos de largo,
un codo de ancho y codo y medio de alto.
11 La revistió de oro puro y le puso alrededor una moldura de oro.
12 Hizo además, en torno de ella, un reborde de una palma de ancho,
con una moldura de oro alrededor del mismo.
13 Le hizo cuatro anillas de oro y puso las anillas en los cuatro
ángulos, correspondientes a sus cuatro pies.
14 Junto al reborde se hallaban las anillas para pasar por ellas los
varales y transportar la mesa.
15 Hizo los varales de madera de acacia y los revistió de oro.
16 Asimismo hizo de oro puro los utensilios que habían de estar sobre
la mesa; sus fuentes, sus vasos, sus tazas y sus jarros con los que se hacían
las libaciones.
17 Hizo el candelabro de oro puro. Hizo el candelabro de oro macizo,
su pie y su tallo. Sus cálices – corolas y flores – formaban con él un cuerpo.
18 De sus lados salían seis brazos: tres brazos de un lado, y tres brazos
de otro.
19 El primer brazo tenía tres cálices en forma de flor de almendro, con
corola y flor; y así los seis brazos que salían del candelabro.
20 En el mismo candelabro había cuatro cálices, en forma de flor de
almendro, con sus corolas y flores;
21 una corola debajo de los dos primeros brazos que formaban cuerpo
con él, una corola debajo de los siguientes, y una corola debajo de los dos
últimos brazos; así con los seis brazos que salían del mismo.
22 Las corolas y los brazos formaban un cuerpo con el candelabro;
todo ello formaba un cuerpo de oro puro macizo.
23 Hizo también de oro puro sus siete lámparas, sus despabiladeras y
sus ceniceros.
24 Empleó un talento de oro puro para el candelabro y todos sus
utensilios.
25 Hizo también de madera de acacia el altar del incienso, de un codo
de largo y uno de ancho, cuadrado, y de dos codos de alto. Sus cuernos
formaban un solo cuerpo con él.
26 Lo revistió de oro puro, por su parte superior, sus costados y
también sus cuernos. Puso en su derredor una moldura de oro.
27 Y debajo de la moldura, a los costados, hizo dos anillas a sus dos
lados, para meter por ellas los varales con que transportarlo.
28 Hizo los varales de madera de acacia y los revistió de oro.
29 Preparó también el óleo sagrado de la unción, y el incienso
aromático puro, como lo prepara el perfumista.

Éxodo 38

1 Hizo el altar de los holocaustos de madera de acacia, de cinco codos
de largo y cinco de ancho, cuadrado, y de tres codos de alto.
2 Hizo sobresalir de sus cuatro ángulos unos cuernos que formaban un
cuerpo con él, y lo revistió de bronce.
3 Hizo, además, todos los utensilios del altar: Los ceniceros, los
badiles, los acetres, los tenedores y los braseros. Fundió de bronce todos sus
utensilios.
4 Fabricó para el altar una rejilla de bronce en forma de red, bajo la
cornisa inferior, de modo que llegaba hasta la mitad del altar.
5 Fijó cuatro anillas para los cuatro extremos de la rejilla de bronce,
para meter los varales.
6 Hizo los varales de madera de acacia, y los revistió de bronce,
7 y pasó los varales por las anillas a los flancos del altar, para
transportarlo así. Hizo el altar hueco, de paneles.
8 Hizo la pila y la basa de bronce, con los espejos de las mujeres que
servían a la entrada de la Tienda del Encuentro.
9 Hizo también el atrio; por el lado del Négueb, hacia el sur, estaba el
cortinaje del atrio, de lino fino torzal, de cien codos.
10 Sus postes eran veinte, y veinte sus basas de bronce; los ganchos de
los postes y sus varillas eran de plata.
11 Por el lado septentrional había igualmente un cortinaje de cien
codos. Sus postes eran veinte, y veinte sus basas de bronce; los ganchos de
los postes y sus varillas eran de plata.
12 En el lado occidental había un cortinaje de cincuenta codos. Sus
postes eran diez, y diez sus basas; los ganchos de los postes y sus varillas
eran de plata.
13 En el lado Este, al oriente, colgaban también cincuenta codos de
cortinaje.
14 El cortinaje era de quince codos, con tres columnas y tres basas,
por un lado de la entrada;
15 y por el otro lado – a ambos lados de la entrada del atrio – había un
cortinaje de quince codos; sus postes eran tres, y tres sus basas.
16 Todos los cortinajes del recinto del atrio eran de lino fino torzal.
17 Las basas de los postes eran de bronce, sus ganchos y sus varillas
de plata. También sus capiteles estaban revestidos de plata, y todos los
postes del atrio llevaban varillas de plata.
18 El tapiz de la puerta del atrio era labor de recamador y estaba
recamado de púrpura violeta y escarlata, de carmesí y lino fino torzal. Tenía
veinte codos de largo; su altura – en el ancho – era de cinco codos, lo mismo
que los cortinajes del atrio.
19 Sus cuatro postes y sus cuatro basas eran de bronce; sus ganchos de
plata, como también el revestimiento de sus capiteles y sus varillas.
20 Toda la clavazón de la Morada y del atrio que la rodeaba era de
bronce.
21 Este es el inventario de la Morada, de la Morada del testimonio,
realizado por orden de Moisés, y hecho por los levitas bajo la dirección de
Itamar, hijo del sacerdote Aarón.
22 Besalel, hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu de Judá, hizo todo
cuanto Yahveh había mandado a Moisés,
23 juntamente con Oholiab, hijo de Ajisamak, de la tribu de Dan, que
era artífice, bordador y recamador en púrpura violeta y escarlata, en carmesí
y lino fino.
24 El total del oro empleado en el trabajo, en todo el trabajo del
Santuario, es decir, el oro de la ofrenda reservada, fue de veintinueve
talentos y 730 siclos, en siclos del Santuario;
25 la plata de los incluidos en el censo de la comunidad, cien talentos
y 1.775 siclos, en siclos del Santuario:
26 un becá por cabeza, o sea medio siclo, en siclos del Santuario, para
cada hombre comprendido en el censo de los 603.550 hombres, de veinte
años en adelante.
27 Los cien talentos de plata se emplearon en fundir las basas del
Santuario y las basas del velo; cien basas correspondientes a los cien
talentos, un talento por basa.
28 De los 1.775 siclos hizo ganchos para los postes, revistió sus
capiteles y los unió con varillas.
29 El bronce de la ofrenda reservada fue de setenta talentos y 2.400
siclos.
30 Con él hizo las basas para la entrada de la Tienda del Encuentro, el
altar de bronce con su rejilla de bronce y todos los utensilios del altar,
31 las basas del recinto del atrio y las basas de la entrada del atrio,
toda la clavazón de la Morada y toda la clavazón del atrio que la rodeaba.

Éxodo 39

1 Hicieron para el servicio del Santuario vestiduras de ceremonia de
púrpura violeta y escarlata, de carmesí y lino fino. Hicieron también las
vestiduras sagradas de Aarón, como Yahveh había mandado a Moisés.
2 Hicieron, pues, el efod, de oro, de púrpura violeta y escarlata, de
carmesí y lino fino torzal.
3 Batieron oro en láminas y las cortaron en hilos para hacer bordado
junto con la púrpura violeta y escarlata, con el carmesí y el lino fino.
4 Pusieron al efod hombreras y lo fijaron por sus dos extremos.
5 La cinta con que se ciñe el efod era de la misma hechura y formaba
con él una sola pieza: era de oro, púrpura violeta y escarlata, carmesí y lino
fino torzal, como Yahveh se lo había mandado a Moisés.
6 Prepararon igualmente las piedras de ónice engastadas en engastes
de oro y grabadas como se graban los sellos, con los nombres de los hijos
de Israel;
7 las colocaron sobre las hombreras del efod, como piedras que
sirvieran a Yahveh de recuerdo de los hijos de Israel, según Yahveh había
ordenado a Moisés.
8 Bordaron también el pectoral, al estilo de la labor del efod, de oro,
púrpura violeta y escarlata, carmesí y lino fino torzal.
9 El pectoral era cuadrado y lo hicieron doble; tenía un palmo de largo
y otro de ancho; era doble.
10 Lo llenaron de cuatro filas de piedras. En la primera fila había un
sardio, un topacio y una esmeralda;
11 en la segunda fila: un rubí, un zafiro y un diamante;
12 en la tercera fila: un ópalo, una ágata y una amatista;
13 y en la cuarta: un crisólito, un ónice y un jaspe. Todas ellas estaban
engastadas en engarces de oro.
14 Las piedras eran doce, correspondientes a los nombres de los hijos
de Israel, grabadas con sus nombres como se graban los sellos, cada una
con su nombre, conforme a las doce tribus.
15 Hicieron para el pectoral cadenillas de oro puro, trenzadas a
manera de cordones.
16 Hicieron dos engastes de oro y dos anillas de oro; fijaron las dos
anillas en los dos extremos del pectoral.
17 Pasaron después las dos cadenillas de oro por las dos anillas en los
extremos del pectoral.
18 Unieron los otros dos extremos de las dos cadenillas a los dos
engarces, que fijaron del efod.
19 Hicieron otras dos anillas de oro y las pusieron en los otros dos
extremos del pectoral en el borde interior que mira hacia el efod.
20 E hicieron otras dos anillas de oro, que fijaron en la parte inferior
de las dos hombreras del efod, por delante, cerca de su unión, encima de la
cinta del efod.
21 Y por medio de sus anillas sujetaron el pectoral a las anillas del
efod, con un cordón de púrpura violeta, para que quedase el pectoral sobre
la cinta del efod y no se desprendiese del efod, como Yahveh había
mandado a Moisés.
22 Tejieron el manto del efod, todo de púrpura violeta.
23 Había una abertura en el centro del manto, semejante al cuello de
una cota, con una orla alrededor de la abertura para que no se rompiese.
24 En el ruedo inferior del manto hicieron granadas de púrpura violeta
y escarlata, de carmesí y lino fino torzal.
25 Hicieron campanillas de oro puro, colocándolas entre las granadas,
en todo el ruedo.
26 Una campanilla y una granada alternaban con otra campanilla y
otra granada, en el ruedo inferior del manto. Servía para oficiar, como
Yahveh había ordenado a Moisés.
27 Tejieron también las túnicas de lino fino para Aarón y sus hijos;
28 la tiara de lino fino, los adornos de las mitras de lino fino y también
los calzones de lino fino torzal,
29 lo mismo que las fajas recamadas de lino fino torzal, de púrpura
violeta y escarlata y de carmesí, tal como Yahveh había ordenado a Moisés.
30 E hicieron de oro puro una lámina, la diadema sagrada en la que
grabaron, como se graban los sellos: «Consagrado a Yahveh.»
31 Fijaron en ella un cordón de púrpura violeta para sujetarla en la
parte superior de la tiara, como Yahveh había mandado a Moisés.
32 Así fue acabada toda la obra de la Morada y de la Tienda del
Encuentro. Los israelitas hicieron toda la obra conforme a lo que Yahveh
había mandado a Moisés. Así lo hicieron.
33 Presentaron a Moisés la Morada, la Tienda y todos sus utensilios;
los broches, los tableros, los travesaños, los postes y las basas;
34 el toldo de pieles de carnero teñidas de rojo, el toldo de cueros
finos y el velo protector;
35 el arca del Testimonio con sus varales y el propiciatorio;
36 la mesa con todos sus utensilios y el pan de la Presencia;
37 el candelabro de oro puro con sus lámparas – las lámparas que
habían de colocarse en él -, todos sus utensilios y el aceite del alumbrado;
38 el altar de oro, el óleo de la unción, el incienso aromático y la
cortina para la entrada de la Tienda;
39 el altar de bronce con su rejilla de bronce, sus varales y todos sus
utensilios; la pila con su base;
40 el cortinaje del atrio, los postes con sus basas, el tapiz para la
entrada del atrio, sus cuerdas, su clavazón y todos los utensilios del
servicio de la Morada para la Tienda del Encuentro;
41 las vestiduras de ceremonia para el servicio en el Santuario: los
ornamentos sagrados para el sacerdote Aarón y las vestiduras de sus hijos
para ejercer el sacerdocio.
42 Conforme a cuanto Yahveh había ordenado a Moisés, así hicieron
los hijos de Israel toda la obra.
43 Moisés vio todo el trabajo y comprobó que lo habían llevado a
cabo; tal como había mandado Yahveh, así lo habían hecho. Y Moisés los
bendijo.

Éxodo 40

1 Yahveh habló así a Moisés:
2 «El día primero del primer mes alzarás la Morada de la Tienda del
Encuentro.
3 Allí pondrás el arca del Testimonio y cubrirás el arca con el velo.
4 Llevarás la mesa y colocarás lo que hay que ordenar sobre ella;
llevarás también el candelabro y pondrás encima las lámparas.
5 Colocarás el altar de oro para el incienso delante del arca del
Testimonio y colgarás la cortina a la entrada de la Morada.
6 Colocarás el altar de los holocaustos ante la entrada de la Morada de
la Tienda del Encuentro.
7 Pondrás la pila entre la Tienda del Encuentro y el altar, y echarás
agua en ella.
8 En derredor levantarás el atrio y tenderás el tapiz a la entrada del
atrio.
9 Entonces tomarás el óleo de la unción y ungirás la Morada y todo lo
que contiene. La consagrarás con todo su mobiliario y será cosa sagrada.
10 Ungirás además el altar de los holocaustos con todos sus utensilios.
Consagrarás el altar, y el altar será cosa sacratísima.
11 Asimismo ungirás la pila y su base, y la consagrarás.
12 Después mandarás que Aarón y sus hijos se acerquen a la entrada
de la Tienda del Encuentro y los lavarás con agua.
13 Vestirás a Aarón con las vestiduras sagradas, le ungirás, y le
consagrarás para que ejerza mi sacerdocio.
14 Mandarás también que se acerquen sus hijos; los vestirás con
túnicas,
15 los ungirás, como ungiste a su padre, para que ejerzan mi
sacerdocio. Así se hará para que su unción les confiera un sacerdocio
sempiterno de generación en generación.»
16 Moisés hizo todo conforme a lo que Yahveh le había mandado. Así
lo hizo.
17 En el primer mes del año segundo, el día primero del mes, fue
alzada la Morada.
18 Moisés alzó la Morada, asentó las basas, colocó sus tableros, metió
sus travesaños y erigió sus postes.
19 Después desplegó la Tienda por encima de la Morada y puso
además por encima el toldo de la Tienda, como Yahveh había mandado a
Moisés.
20 Luego tomó el Testimonio y lo puso en el arca; puso al arca los
varales y sobre ella colocó el propiciatorio en la parte superior.
21 Llevó entonces el arca a la Morada, colgó el velo de protección y
cubrió así el arca del Testimonio, como Yahveh había mandado a Moisés.
22 Colocó también la mesa en la Tienda del Encuentro, al lado
septentrional de la Morada, fuera del velo.
23 Dispuso sobre ella las filas de los panes de la Presencia delante de
Yahveh, como Yahveh había ordenado a Moisés.
24 Luego instaló el candelabro en la Tienda del Encuentro, frente a la
mesa, en el lado meridional de la Morada,
25 y colocó encima las lámparas delante de Yahveh, como Yahveh
había mandado a Moisés.
26 Asimismo puso el altar de oro en la Tienda del Encuentro, delante
del velo;
27 y quemó sobre él incienso aromático como Yahveh había mandado
a Moisés.
28 A la entrada de la Morada colocó la cortina,
29 y en la misma entrada de la Morada de la Tienda del Encuentro
colocó también el altar de los holocaustos, sobre el cual ofreció el
holocausto y la oblación, como Yahveh había mandado a Moisés.
30 Situó la pila entre la Tienda del Encuentro y el altar, y echó en ella
agua para las abluciones;
31 Moisés, Aarón y sus hijos se lavaron en ella las manos y los pies.
32 Siempre que entraban en la Tienda del Encuentro y siempre que se
acercaban al altar, se lavaban, como Yahveh había mandado a Moisés.
33 Por fin alzó el atrio que rodeaba la Morada y el altar, y colgó el
tapiz a la entrada del atrio. Así acabó Moisés los trabajos.
34 La Nube cubrió entonces la Tienda del Encuentro y la gloria de
Yahveh llenó la Morada.
35 Moisés no podía entrar en la Tienda del Encuentro, pues la Nube
moraba sobre ella y la gloria de Yahveh llenaba la Morada.
36 En todas las marchas, cuando la Nube se elevaba de encima de la
Morada, los israelitas levantaban el campamento.
37 Pero si la Nube no se elevaba, ellos no levantaban el campamento,
en espera del día en que se elevara.
38 Porque durante el día la Nube de Yahveh estaba sobre la Morada y
durante la noche había fuego a la vista de toda la casa de Israel. Así sucedía
en todas sus marchas.

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